La Revolución mexicana fue un conflicto armado, iniciado el 20 de noviembre de 1910 con un levantamiento encabezado por Francisco I. Madero contra el presidente Porfirio Díaz. Se caracterizó por varios movimientos socialistas, liberales, anarquistas, populistas y agrarios. Aunque en principio era una lucha contra el orden establecido, con el tiempo se transformó en una guerra civil; suele ser considerada como el acontecimiento político y social más importante del siglo XX en México.
Los antecedentes del conflicto se refieren a la situación de México bajo el Porfiriato. Desde 1876 el general oaxaqueño Porfirio Díaz encabezó el ejercicio del poder en el país de manera dictatorial. La situación se prolongó por 30 años, durante los cuales México experimentó un notable crecimiento económico y estabilidad política. Estos logros se realizaron con altos costos económicos y sociales, que pagaron los estratos menos favorecidos de la sociedad y la oposición política al régimen de Díaz. Durante la primera década del siglo XX estallaron varias crisis en diversas esferas de la vida nacional, que reflejaban el creciente descontento de algunos sectores con el Porfiriato.
Cuando Díaz aseguró en una entrevista que se retiraría al finalizar su mandato sin buscar la reelección, la situación política comenzó a agitarse. La oposición al gobierno cobró relevancia ante la postura manifestada por Díaz. En ese contexto, Francisco I. Madero realizó diversas giras en el país con miras a formar un partido político que eligiera a sus candidatos en una asamblea nacional y compitiera en las elecciones. Díaz lanzó una nueva candidatura a la presidencia y Madero fue arrestado en San Luis Potosí por sedición. Durante su estancia en la cárcel se llevaron a cabo las elecciones que dieron el triunfo a Díaz.
Madero logró escapar de la prisión estatal y huyó a los Estados Unidos. Desde San Antonio proclamó el Plan de San Luis, que llamaba a tomar las armas contra el gobierno de Díaz el 20 de noviembre de 1910. El conflicto armado tuvo lugar en primera instancia al norte del país y posteriormente se expandió a otras partes del territorio nacional. Una vez que los sublevados ocuparon Ciudad Juárez (Chihuahua), Porfirio Díaz presentó su renuncia y se exilió en Francia.
En 1911 se realizaron nuevas elecciones donde resultó electo Madero. Desde el comienzo de su mandato tuvo diferencias con otros líderes revolucionarios, que provocaron el levantamiento de Emiliano Zapata y Pascual Orozco contra el gobierno maderista. En 1913 un movimiento contrarrevolucionario, encabezado por Félix Díaz, Bernardo Reyes y Victoriano Huerta, dio un golpe de Estado. El levantamiento militar, conocido como Decena Trágica, terminó con el asesinato de Madero, su hermano Gustavo y el vicepresidente Pino Suárez. Huerta asumió la presidencia, lo que ocasionó la reacción de varios jefes revolucionarios como Venustiano Carranza y Francisco Villa. Tras poco más de un año de lucha, y después de la ocupación estadounidense de Veracruz, Huerta renunció a la presidencia y huyó del país.
A partir de ese suceso se profundizaron las diferencias entre las facciones que habían luchado contra Huerta, lo que desencadenó nuevos conflictos. Carranza, jefe de la Revolución de acuerdo con el Plan de Guadalupe, convocó a todas las fuerzas a la Convención de Aguascalientes para nombrar un líder único. En esa reunión Eulalio Gutiérrez fue designado presidente del país, pero las hostilidades reiniciaron cuando Carranza desconoció el acuerdo. Después de derrotar a la Convención, los constitucionalistas pudieron iniciar trabajos para la redacción de una nueva constitución y llevar a Carranza a la presidencia en 1917. La lucha entre facciones estaba lejos de concluir. En el reacomodo de las fuerzas fueron asesinados los principales jefes revolucionarios: Zapata en 1919, Carranza en 1920, Villa en 1923, y Obregón en 1928.
Actualmente no existe un consenso sobre cuándo terminó el proceso revolucionario. Algunas fuentes lo sitúan en el año de 1917, con la proclamación de la Constitución mexicana,1 2 3 algunas otras en 1920 con la presidencia de Adolfo de la Huerta4 o 1924 con la de Plutarco Elías Calles.5 Incluso hay algunas que aseguran que el proceso se extendió hasta los años 1940.
Personajes principales
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Personaje
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Período
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Notas
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Presidente
de México en 3 ocasiones, del 29 de noviembre de 1876 al 6 de diciembre de 1876, del 18 de
febrero de 1877 al 30 de noviembre de 1880 y del 1 de
diciembre de 1884 al 25 de mayo de 1911, fecha de
su dimisión y exilio.
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Presidente
de México al triunfo de la revolución de 1910. Lanzó el manifiesto conocido
como Plan de San Luis, en el
que llamaba a tomar las armas contra el gobierno de Díaz. Fue asesinado junto
con el vicepresidente José María Pino Suárez a causa
del golpe de estado organizado por Victoriano
Huerta.
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Asumió la
presidencia de México, después de la renuncia de Lascurain. Junto a Félix Díaz y en
alianza con Henry Lane
Wilson embajador de Estados Unidos en México, habían
suscrito el Pacto de
la Embajada, con el cuál se supondría el regreso de Díaz a la
presidencia, pero este le convenció bajo el alegato de mantener así la calma
con los maderistas.
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Conocido
durante la revolución como «El Centauro del Norte», fue uno de los jefes de
la revolución, cuya actuación militar fue decisiva para la derrota de Victoriano
Huerta. Fue gobernador provisional de Chihuahua en 1913 y 1914.
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Fue
conocido como el «Caudillo del Sur», uno de los líderes militares más
importantes durante la revolución, comandó al Ejército Libertador del Sur. Al estar
descontento con el gobierno del presidente Carranza, se alió a Jesús
Guajardo quien habría de traicionarle en la reunión del 10 de abril de 1919 en la
Hacienda de Chinameca, en el estado de Morelos, donde murió emboscado.
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Presidente
de México quien luchó contra el régimen de Victoriano Huerta. Durante su
mandato se promulgó la Constitución de 1917. Murió asesinado en Tlaxcalantongo, Puebla, por las
tropas del Gral. Rodolfo Herrero, en el
curso de la rebelión obregonista.
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Comenzó
como aliado de Francisco
I. Madero quien lo nombró director del Colegio Militar en 1912; al ser
capturado por Huerta y condenado a muerte, se alió a las fuerzas de
Venustiano Carranza, siendo nombrado Secretario de Guerra y ratificado
después sólo como Subsecretario debido a protestas de Generales rebeldes. En
1914 se incorporó a las fuerzas de Francisco Villa, como
comandante de la Artillería de la División del Norte.
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Se unió al
movimiento maderista con el fin de lograr el reparto de tierras y derrocar a
Porfirio Díaz, bajo el mandato de Luis Moya.
Participó en la toma de Nieves, en los combates de San Juan de Guadalupe,
Tlaltenango, Jalpa, Zacatecas, Morelos, Fresnillo y Sombrerete. Asimismo,
estuvo presente en la toma de Torreón, con Francisco Villa, lo que le valió
ser nombrado comandante militar y gobernador provisional de Zacatecas, y ante
la escisión revolucionaria se alió, por corto tiempo, a las fuerzas
convencionistas. Presidió la convención en la Ciudad de México; a su traslado
a Aguascalientes quedó a cargo del orden de dicha ciudad. El 2 de agosto de
1915 renunció como gobernador y desconoció a Francisco Villa.
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Llevó el movimiento revolucionario al sureste de México,
gobernando Yucatán en nombre
del Ejército Constitucionalista de 1915 a 1918 y alimentó las arcas del propio
ejército y del movimiento carrancista con los recursos provenientes de la Industria
henequenera, entonces en auge en la península
de Yucatán. Se rebeló en contra de Álvaro Obregón tras el
asesinato de Venustiano Carranza. Murió emboscado en el estado de Tabasco en 1924.
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Autor
intelectual del asesinato de Emiliano Zapata llevado a cabo por el entonces
Coronel Jesús Guajardo. Además, participó en la insurrección maderista en 1911. En 1913 organizó
las fuerzas y lucho en el estado de Coahuila contra Pascual Orozco y
Victoriano Huerta. Venustiano Carranza lo designó jefe del Ejército
del Noreste.
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Fue un
revolucionario mexicano que apoyaba el Plan de San Luis de
Francisco I. Madero. Tras el triunfo de la revolución al lado de Emiliano
Zapata se alzó contra este último y reconoció el gobierno golpista de
Victoriano Huerta.
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Presidente
de México tras la salida de Huerta, apoyó a Carranza, en la lucha contra
Victoriano Huerta. Con la ruptura de Emiliano Zapata y Francisco Villa con
Carranza, se mantuvo leal a este último. Fue el encargado de perseguir a
Villa al norte del país, donde le derrotó en la Batalla de Celaya, perdiendo
el brazo derecho a raíz de una bomba. Fue asesinado por José de
León Toral, el 17 de julio, en el
restaurante "La Bombilla", de la Ciudad de México.
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Presidente
de México conocido como el «Jefe Máximo de la Revolución», sucedió en la
presidencia a Obregón y durante su mandato se creó el Banco de
México, fundó los bancos Ejidal y Agrícola, y restauró la
Escuela de Agronomía de Chapingo. Con el se inicia la llamada Guerra
Cristera, jugó un papel clave en el manejo de la política en México y a dicha
época se le conoció como Maximato
(1928-1934).
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El 20 de noviembre, fecha señalada para comenzar la Revolución mexicana, tuvieron lugar 13 levantamientos: ocho en Chihuahua, una en Durango, una en San Luis Potosí y tres en Veracruz, todos principalmente en zonas rurales. Dentro de dichos movimientos destacaron los de Pascual Orozco y Francisco Villa en Chihuahua; José María Maytorena y Eulalio y Luis Gutiérrez en Coahuila; Jesús Agustín Castro en Gómez Palacio, Durango; Cesáreo Castro en Cuatro Ciénegas, Coahuila; José de la Luz Blanco en Cuchillo Parado, Chihuahua; los hermanos Figueroa en Guerrero; y Emiliano Zapata en Morelos.
El primer encuentro entre revolucionarios y tropas federales tuvo lugar el 21 de noviembre en Ciudad Guerrero, Chihuahua, donde las huestes de Pascual Orozco, seguidor de Abraham González, se enfrentaron contra el tercer regimiento caballería, al mando del capitán Salvador Ormachea.58 Orozco finalmente se apoderó de la ciudad el 30 de noviembre y partió hacia Pedernales, donde derrotó a las tropas federales. Para finales de ese mes, la lucha se había extendido a siete estados de la república.
El 15 de diciembre de 1910, Francisco Villa fue desalojado de San Andrés por tropas federales al mando del teniente coronel Agustín Martínez. Posteriormente enfrentó al general Navarro y decidió retirarse a Parral.
Díaz tomó el control el ejército federal desde la capital y ordenó al general Navarro retomar Ciudad Guerrero con ayuda del 20° batallón de infantería.59 Los revolucionarios y federales se enfrentaron en el cañón Mal Paso, donde los seguidores maderistas tuvieron que retirarse después de seis horas de combate. Un par de días después, tras cuatro horas y media de lucha, lograron vencer los revolucionarios. Díaz ordenó que se reforzaran las tropas de Navarro, quien entró a Ciudad Guerrero el 6 de enero sin combatir, pues la ciudad había sido abandonada.
En Zacatecas, Luis Moya se levantó en armas, venciendo posteriormente a las tropas federales en Aguaje, Durango. Poco después tomó la plaza de San Juan de Guadalupe, en ese mismo estado. Salvador Alvarado y Juan G. Cabral tomaron las armas en el estado de Sonora, ocupando los poblados de Cuquiarachi, Frontera y Bacoachi. Severiano Talamantes, por su parte, hizo lo mismo en Sahuaripa, mientras que Praxedis Guerrero se sublevó en Janos, en el estado de Chihuahua, pero fue muerto por las tropas federales.
Madero regresa al país
Internándose en Zaragoza, al sureste de Ciudad
Juárez, el 14 de febrero de 1911, Madero decidió regresar a
México acompañado de algunos seguidores, colaboradores y de su hermano Gustavo,
con el propósito de asumir el liderazgo del movimiento armado, mejorar su
organización y permitirles poder atacar poblaciones de mayor tamaño.61
El 6 de
marzo, Madero, al frente de unos 800 irregulares,
decidió atacar Casas Grandes, Chihuahua, pero fue derrotado por el
18° batallón de infantería al mando del coronel Agustín A. Valdez. Durante el combate, resultó
herido en un brazo.62
Paralelamente surgieron más movimientos en el país, como en los estados de Guerrero y Morelos,61
extendiéndose el conflicto prácticamente a todo el territorio mexicanoMadero se retiró para reorganizar sus fuerzas y recibió el apoyo de Pascual Orozco y Francisco Villa, quienes operaban en Chihuahua. Con poco más de 1.500 soldados, quiso atacar la capital del estado, pero posteriormente decidió invadir Ciudad Juárez, ciudad fronteriza con los Estados Unidos.
Ante la situación, Porfirio Díaz tomó varias medidas desesperadas como suspender las garantías individuales. Además, ante la noticia de que los Estados Unidos estaban reuniendo su ejército en la frontera, intentó negociar un acuerdo de paz.
Es importante recalcar que el movimiento antirreeleccionista se transformó durante el proceso militar: de oposición derivó en rebelión, por lo que el movimiento urbano de la clase media se convirtió en una lucha popular y rural, con nuevos líderes dispuestos a la lucha armada que no habían participado en el movimiento que rechazaba la reelección de Porfirio Díaz, como Pascual Orozco —arriero y comerciante—, Pancho Villa —que había sido bandolero además de realizar una gran variedad de oficios y trabajos— o Emiliano Zapata —domador de potros que encabezaba reclamos agrarios en Anenecuilco—. Al movimiento se habían unido rancheros del norte del país, vaqueros, ferrocarrileros, mineros, obreros, artesanos, profesores rurales, rancheros sureños, entre otros, los cuales eran poco afines a la figura de Madero. Por estos motivos, este último quiso dar por terminada la lucha prematuramente.
Pláticas entre maderistas y el
gobierno
Francisco I. Madero y líderes revolucionarios.
24 de
abril de 1911.
El padre de Madero y su hermano Gustavo se reunieron con José Ives Limantour, ministro de Hacienda y Crédito
Público, en Nueva York. Durante el encuentro le entregaron una
propuesta de la Junta Revolucionaria, en donde se pedía al gobierno la adopción
de la no reelección, la renuncia del vicepresidente Corral, la democratización
del gobierno y que se garantizara la libertad política.A su regreso a la capital, Limantour convenció a Díaz de efectuar cambios en su gabinete, por lo que todos, a excepción de dos funcionarios, fueron reemplazados. Además, Díaz envió al Congreso una iniciativa de ley para prohibir la reelección. Dichos cambios resultaron insuficientes para Madero, quien siguió insistiendo en la renuncia de Díaz y Corral.
Las negociaciones entre maderistas y el gobierno continuaron, tratando de llegar a un arreglo en el que Díaz siguiera en el poder. Representantes del porfirismo ofrecieron incluso la renuncia de Corral, la facultad a los maderistas de nombrar cuatro ministros del gabinete y catorce gobernadores. Aunque Madero estaba dispuesto a aceptar, sus colaboradores se opusieron, por lo que al final se rompieron las negociaciones.
Desde el 11 de abril, Madero y sus tropas establecieron un cuartel general cerca de Ciudad Juárez, en los márgenes del río Bravo, pactándose más tarde un armisticio.
El 7 de mayo, el presidente Díaz declaró en el diario La Nación el siguiente manifiesto:
Mexicanos:
La rebelión iniciada en Chihuahua en noviembre del año pasado y que paulatinamente ha ido extendiéndose, hizo que el gobierno que presido acudiese, como era de su estricto deber, a combatir en el orden militar el movimiento armado[...] Algunos ciudadanos patriotas y de buena voluntad ofreciéronse espontáneamente a servir de mediadores con los jefes rebeldes; y aunque el gobierno creyó no deber iniciar negociación alguna, porque habría sido desconocer los títulos legítimos de su autoridad, dio oídos a las palabras de paz, manifestando que escucharía las proposiciones que se le presentaran. El resultado de esa iniciativa privada fue[...] que se concertara una suspensión de hostilidades entre el General Comandante de las fuerzas federales en Ciudad Juárez y los jefes alzados en armas que operan en aquella región, para que durante la tregua conociera el gobierno las condiciones o bases a que había de sujetarse el restablecimiento del orden[...] La buena voluntad del gobierno y su deseo manifiesto de hacer concesiones amplias y de dar garantías eficaces de la oportuna ejecución de sus propósitos, fueron interpretados, sin duda, por los jefes rebeldes como debilidad o poca fe en la justicia[...] ello es que las negociaciones fracasaron por la exorbitancia de la demanda previa [...] Por último, hacer depender la presidencia de la República[...] de la voluntad o del deseo de un grupo más o menos numeroso de hombres armados, no es, por cierto, restablecer la paz[...] El Presidente de la República[...] se retirará, sí, del poder, cuando su conciencia le diga que al retirarse, no entrega el país a la anarquía y lo hará en la forma decorosa[...] El fracaso de las negociaciones de paz tal vez traerá consigo la renovación y la recrudescencia en la actividad revolucionaria.
Como resultado al día siguiente se reanudaron las hostilidades, desde las trincheras de un bando hacia otro.67
Toma de Ciudad Juárez
Artículo
principal: Toma de Ciudad Juárez.
Fotografía de los vencedores de la Toma de Ciudad Juárez.
Ciudad Juárez era defendida por el general Juan Navarro y el coronel de
infantería Manuel Tamborrell, quienes
estaban a cargo de las tropas y de la guarnición respectivamente. Los
revolucionarios, liderados por Orozco y Villa, desobedeciendo las órdenes de
Madero, atacaron la guarnición de Ciudad Juárez los días 8 y 9 de mayo y
logrando penetrar sus trincheras. Infructuosamente, Madero intentó detener la
embestida,67
pero más rebeldes se unieron paulatinamente a la transgresión, por lo que
finalmente decidió dar la orden al resto de sus hombres de proseguir el asalto.Las tropas revolucionarias finalmente tomaron la plaza el día 10, obligando al general Navarro a capitular. Entonces, Madero, de acuerdo al Plan de San Luis, fue nombrado presidente provisional y constituyó su Consejo de Estado, en el que incluía entre otros a Venustiano Carranza, su hermano Gustavo y José María Pino Suárez.69
El 17 de mayo se firmó un armisticio de cinco días aplicable a toda la República mexicana. Al término de éste, se firmó un tratado de paz en dicha ciudad,63 lo que dio fin a la revolución maderista.67
Tratados de Ciudad Juárez
Artículo
principal: Tratados de Ciudad Juárez.
Copia de cantos populares de la época en favor
del maderismo. Se muestra la letra de una canción relatando la Toma de Ciudad Juárez.
El día 21 de ese mes63
se firmó en esa misma ciudad un documento conocido como Tratados de Ciudad Juárez,70
el cual establecía lo siguiente:En Ciudad Juárez, a los 21 días del mes de mayo de 1911, reunidos en el edificio de la Aduana Fronteriza los señores: licenciado Francisco S. Carvajal, representante del gobierno del señor general don Porfirio Díaz; doctor Francisco Vázquez Gómez, Francisco Madero padre y licenciado José María Pino Suárez, como representantes los tres últimos de la Revolución, para tratar de hacer cesar las hostilidades en todo el territorio nacional, y considerando:
- Que el señor general Porfirio Díaz ha manifestado su resolución de
renunciar a la presidencia de la República antes de que termine el mes en
curso.
- [...]que el señor Ramón Corral renunciará igualmente a la
vicepresidencia[...]
- Que [...] el señor Francisco León de la Barra [...] se
encargará interinamente del Poder Ejecutivo de la nación y convocará a
elecciones [...]
- Que el nuevo gobierno [...] acordará lo conducente a las indemnizaciones
por los perjuicios causados directamente por la Revolución [...]
Único: Desde hoy cesarán en todo el territorio de la República las
hostilidades que han existido entre las fuerzas del general Díaz y las de la
Revolución, debiendo éstas estar licenciadas a medida[...] se vayan dando los
pasos necesarios para restablecer y garantizar la paz y el orden público.
Tratados de Ciudad Juárez, 21 de mayo de
1911.70
Renuncia de Díaz
El día 25 de mayo, Porfirio Díaz se presentó en la Cámara de Diputados
para entregar su renuncia ante el pleno,71
mediante un documento en el que declaraba:
A los CC. Secretarios de la H.
Cámara de Diputados.
Presente.
El Pueblo mexicano, ese pueblo que tan generosamente me ha colmado de honores, que me proclamó su caudillo durante la guerra de Intervención[...] se ha insurreccionado en bandas milenarias armadas, manifestando que mi presencia en el ejercicio del Supremo Poder Ejecutivo, es causa de su insurrección.
No conozco hecho alguno imputable a mí que motivara ese fenómeno social; pero permitiendo, sin conceder, que pueda ser culpable inconsciente, esa posibilidad hace de mi persona la menos apropósito para raciocinar y decir sobre mi propia culpabilidad. En tal concepto[...] (v)engo ante la Suprema Representación de la Nación a dimitir sin reserva el encargo de Presidente Constitucional de la República[...]
Presente.
El Pueblo mexicano, ese pueblo que tan generosamente me ha colmado de honores, que me proclamó su caudillo durante la guerra de Intervención[...] se ha insurreccionado en bandas milenarias armadas, manifestando que mi presencia en el ejercicio del Supremo Poder Ejecutivo, es causa de su insurrección.
No conozco hecho alguno imputable a mí que motivara ese fenómeno social; pero permitiendo, sin conceder, que pueda ser culpable inconsciente, esa posibilidad hace de mi persona la menos apropósito para raciocinar y decir sobre mi propia culpabilidad. En tal concepto[...] (v)engo ante la Suprema Representación de la Nación a dimitir sin reserva el encargo de Presidente Constitucional de la República[...]
Porfirio
Díaz, el 25 de mayo de 1911.72
El 31 de mayo, Díaz abordó en el puerto de Veracruz el barco
de vapor Ipiranga con rumbo a Europa, donde permaneció en el exilio
hasta el 2
de julio de 1915, fecha en que falleció.10
Interinato de León de la Barra
Francisco León de la Barra asumió la
presidencia interina tras la renuncia de Porfirio Díaz.
Las renuncias tanto del presidente como del vicepresidente
dieron lugar a que el entonces secretario de Relaciones Exteriores,
Francisco León de la Barra, tomara
posesión de la presidencia el mismo 25 de mayo de forma interina, manteniéndose
en el poder alrededor de seis meses.73De la Barra formó un gabinete plural en el que se incluyeron porfiristas, maderistas e independientes,74 lo cual ocasionó una grave crisis política, acrecentada con la actitud que tomó Madero frente a los grupos revolucionarios, lo cual causó severas brechas. Durante el interinato, De la Barra y Madero protagonizaron un constante antagonismo.73
Conflicto con el Zapatismo
Auspiciado en los Tratados de Ciudad Juárez, León de la Barra
intentó acelerar el proceso de licenciamiento de las tropas revolucionarias.75
Se calcula que de los 60.000 rebeldes, sólo 16.000 se organizaron en nuevos cuerpos de Rurales, regresando la mayoría a
la vida cotidiana.76
El mayor opositor del desarme y desmovilización de las tropas fue Emiliano
Zapata, quien pedía que primero se cumpliera lo prometido por Madero en el
Plan de San Luis en el rubro de restitución de tierras.73
Ante esta situación, Madero se encontró en medio de la postura del presidente
interino, la cual era apoyada por los hacendados del estado de Morelos, y los
reclamos de las tropas revolucionarias, que pedían que se cumpliera lo
prometido.75Intentando conciliar, Madero se reunió con Zapata en Cuautla el 18 de agosto de 1911,77 donde se comprometió a resolver el problema agrario a cambio de que las tropas zapatistas fueran licenciadas. Además, le pidió que confiara en las negociaciones con el gobierno. Al principio, De la Barra pareció estar de acuerdo con las peticiones de Zapata, pero en lugar de continuar las pláticas ordenó al general Victoriano Huerta, quien se encontraba en el mismo estado de Morelos, que reprimiera por la fuerza el movimiento zapatista. Madero tuvo que salir huyendo de vuelta a la Ciudad de México mientras que Zapata y algunos pocos de sus hombres se replegaron hacia las sierras de Puebla y Guerrero. Poco después, Zapata realizó un manifiesto dirigido al pueblo de Morelos, en el que acusó a los «traidores científicos» de querer retomar el poder mientras que, por otra parte, exculpó a Madero. Adicionalmente, proclamó la existencia del Ejército Libertador del Sur.75
Divisionismo dentro del movimiento
Durante el interinato, Bernardo
Reyes regresó al país, asegurando que tenía interés de unirse a la
«revolución legalizada». En una reunión sostenida por Reyes, de la Barra y
Madero, éste último le ofreció a Reyes el ministerio de Guerra, aunque, ante el
descontento de los revolucionarios, el ofrecimiento se rompió.78Otro conflicto se suscitó con los hermanos Vázquez Gómez. Uno de ellos, Emilio Vázquez Gómez, fungía como ministro de Gobernación y abogaba por no licenciar las tropas revolucionarias, por lo que su relación con de la Barra no era cordial. El presidente le pidió a Madero que solicitara su renuncia,78 la cual se hizo efectiva el 1 de agosto. Tres semanas después se promulgó el Plan de Texcoco, firmado por Andrés Molina Enríquez, el cual desconocía el gobierno del presidente de la Barra y llamaba a continuar la lucha armada. Como consecuencia, Molina fue conducido a prisión.79
Además, el 31 de octubre de 1911 fue proclamado el Plan de Tacubaya, firmado por Paulino Martínez, periodista de oposición y quien posteriormente se convirtió en ideólogo del zapatismo. En dicho documento se aseguraba que el «Jefe de la Revolución» había traicionado sus propios principios asentados en el Plan de San Luis, y lo acusaba de rodearse de miembros del antiguo régimen.80
Elecciones presidenciales
Artículo
principal: Elecciones
extraordinarias de México de 1911.
En medio de dichos conflictos se comenzó a preparar la próxima
elección . Madero formó el Partido
Constitucional Progresista, basado en el Antirreeleccionista y el Plan de
San Luis, el cual presentaba como fórmula a Madero en la presidencia y José María Pino Suárez para la
vicepresidencia. El rompimiento para estas elecciones con Vázquez Gómez, quien
había sido su compañero de fórmula en las elecciones pasadas, provocó el
distanciamiento de muchos ex-reyistas, experimentados en la política nacional.81El Partido Nacional Católico, fundado el 3 de mayo de 1911,74 presentó a Madero para la presidencia y de la Barra a la vicepresidencia.82 El partido reyista por su parte proponía a Bernardo Reyes para la presidencia, y el Partido Liberal Puro proponía a Emilio Vázquez Gómez.83
La elecciones se realizaron en el mes de octubre, resultando ganadores Francisco I. Madero a la presidencia (con el 99% de los votos)83 y José María Pino Suárez a la vicepresidencia, dando inicio su mandato el 6 de noviembre.84
Presidencia de Madero (1911-1913)
Durante este periodo de transición, el 27
de noviembre de 1911 se modificó la Constitución
mexicana en sus artículos 78 y 109, prohibiendo así las reelecciones del
presidente y vicepresidente, aunque éste último podía postularse en el período
inmediato.85
Además, en diciembre de 1911 se formuló la ley electoral, misma que fue
reformada en mayo de 1912.
La instauración de dicha ley tenía como finalidad ampliar la libertad
electoral, limitar la intervención estatal en las elecciones y expandir el
universo de electores, buscando una mayor igualdad electoral.86Durante el mandato de Madero se transformó casi en su totalidad la pirámide del poder: llegaron nuevos gobernadores, muy diferentes a los que habían participado en el gobierno de Díaz, además de que viejos jefes políticos se vieron desplazados por un nuevo aparato gubernativo dominado por las clases medias, aunque obreros y campesinos siguieron relegados de los procesos políticos.87
Movimiento zapatista
Artículo
principal: Plan
de Ayala.
Emiliano
Zapata proclamó el Plan de Ayala, documento que desconocía el gobierno
maderista.
Dos días después de la toma de posesión de Madero, el
presidente envió un representante a Morelos pidiendo que Zapata licenciara sus
tropas. Zapata puso como condiciones que el gobernador del Estado Ambrosio
Figueroa fuera removido del cargo, el retiro de las tropas federales, indulto y salvoconducto
para los integrantes de su ejército y el establecimiento de una ley agraria que
mejorara la calidad de vida en el campo. Madero rechazó las condiciones y envió
al ejército a Villa de Ayala, donde establecieron un cerco y
abrieron fuego con la intención de terminar con el movimiento. Zapata y sus
hombres lograron huir al estado de Puebla, y el 28
de noviembre dieron a conocer el Plan de
Ayala, documento redactado por Otilio Montaño y firmado por elementos del
Ejército Libertador del Sur.88
En dicho documento se acusó a Madero de haber impuesto al vicepresidente y los
gobernadores de los estados en contra de la voluntad popular, se le acusaba de dictador y
estar «en contubernio escandaloso con el partido científico, hacendados
feudales y caciques opresores enemigos de la revolución». Además se reconocía
como «Jefe de la Revolución» a Pascual Orozco y, en caso de que éste no aceptara,
quedaría como jefe Emiliano Zapata.89Al enterarse del Plan de Ayala, el presidente Madero redobló los esfuerzos por terminar con el movimiento sin conseguirlo, lo que al mismo tiempo lo llevó a una mayor enemistad con los hacendados.90
A lo largo de 1912 la lucha entre zapatistas y el gobierno fue de reducida intensidad, entre pocos y pequeños grupos rebeldes zapatistas y las tropas del general Felipe Ángeles, quien había recibido instrucciones de Madero de que la lucha no fuera excesivamente violenta.91
Levantamiento de Pascual Orozco
Artículo
principal: Plan de la Empacadora.
Desde el momento en que Pascual
Orozco desobedeció las órdenes de Madero y se dirigió a atacar Ciudad
Juárez se rompieron las relaciones entre estos dos personajes. La situación se
agravó cuando no fue elegido para formar parte del gabinete del gobierno
provisional formado tras la firma de los Tratados de Ciudad Juárez y cuando
durante las elecciones a gobernador de Chihuahua, Orozco perdió frente al candidato
que Madero apoyaba, Abraham González.92En marzo de 1912 Orozco desconoció el gobierno de Madero y llamó a levantarse en armas contra él por medio del Plan de la Empacadora.92 Su movimiento logró convocar a las clases populares, media y alta,93 además de que cobró fuerza después de derrotar a Villa.94 Victoriano Huerta fue encomendado por el gobierno maderista para sofocar la rebelión.93 Después de vencer al orozquismo se convirtió en héroe nacional, ganándose además la confianza del presidente.94
Movimientos contrarrevolucionarios
Rebeliones de Bernardo Reyes y Félix
Díaz
El general Bernardo
Reyes convocó a un levantamiento armado. Ante el fracaso se entregó y fue
encarcelado en la Ciudad de México.
Véanse
también: Bernardo
Reyes y Félix Díaz.
Bernardo Reyes había intentando competir en las elecciones
para presidente en 1911, pero ante las amenazas de los maderistas decidió salir
del país y desde San Antonio, Texas, lanzó el Plan de la Soledad95
en noviembre de 1911, el cual buscaba desconocer el gobierno de Madero. Regresó
a México el 5 de diciembre pero se encontró con que sus
seguidores habían desertado, por lo que terminó entregándose ante las
autoridades federales. Fue encarcelado en la prisión de Santiago Tlatelolco94
y posteriormente juzgado por un tribunal de guerra acusado de sedición. Dicho
tribunal lo encontró culpable, por lo que lo destinó a una corte marcial.95En el estado de Veracruz, Félix Díaz, sobrino de Porfirio,96 se levantó en armas el 16 de octubre de 1912 seguido de algunos militares de la zona. Sin embargo, el movimiento no tuvo la repercusión esperada y a los pocos días fue derrotado por tropas federales. El 23 de octubre fue capturado y remitido a la ciudad de México, donde fue encarcelado.97 Fue sometido a una corte de guerra, que lo sentenció a muerte.96 A pesar de ello, bajo presiones de miembros de la Suprema Corte (porfiristas),97 la pena se le conmutó por prisión perpetua.96
Intervención del embajador Wilson
Véase
también: Henry
Lane Wilson.
El embajador estadounidense en México, Henry
Lane Wilson, se involucró en la política nacional mexicana.
El embajador estadounidense en el país durante el gobierno de
Madero fue Henry Lane Wilson, quien, enemistado con Madero,
intervino en la política nacional para derrocarlo. Wilson tuvo varias
fricciones con el gobierno mexicano porque éste no había favorecido los
intereses comerciales de inversionistas estadounidenses, sino que, al
contrario, proclamó una serie de medidas nacionalistas que los afectaban. Por
ejemplo, una nueva legislación ferroviaria ocasionó que aquellos trabajadores
estadounidenses que no supieran español
fueran reemplazados por trabajadores mexicanos. Además, una nueva legislación
respecto a la explotación petrolera en el país obligaba a los extranjeros a
pagar impuestos.97Wilson se encargó entonces de acrecentar las fricciones entre ambos países enviando a su gobierno informes alarmistas sobre la situación del país, por lo que el gobierno de Estados Unidos exigió que se salvaguardara la integridad de sus ciudadanos radicados en México y que se garantizaran las inversiones realizadas.97
La Decena Trágica
Artículos
principales: Decena
Trágica, Pacto de la Ciudadela y Asesinato
de Francisco I. Madero y José María Pino Suárez.
Soldados sublevados durante la Decena
Trágica.
Desde mediados de 1912 se había estado gestando una
conspiración en la que participaron Rodolfo Reyes, hijo de Bernardo, y
los generales Manuel Mondragón, representante de Félix Díaz,98
y Gregorio
Ruiz.99El día 9 de febrero se inició el golpe de Estado que se consumó en diez días, por lo que es conocido tal acontecimiento como «Decena Trágica».99 Durante esa jornada se rebelaron los alumnos de la Escuela de Aspirantes de Tlalpan y una tropa del cuartel de Tacubaya. Marcharon en dos columnas: una hacia Tlatelolco y otra hacia Lecumberri, con la finalidad de liberar tanto al general Bernardo Reyes como a Félix Díaz.98
Después de ser liberado, Reyes se dirigió hacia el Zócalo de la Ciudad de México, donde buscaba que la guarnición del Palacio Nacional lo secundara. Sin embargo, el general Lauro Villar, jefe de la plaza, ordenó el fuego, muriendo Reyes en el lugar. Félix Díaz, por su parte, se dirigió a la plaza de La Ciudadela, lugar donde estableció su cuartel.98 Mientras tanto, Madero salió de la entonces residencia oficial presidencial, el Castillo de Chapultepec, y se dirigió a Palacio Nacional, donde relevó al general Villar, que había resultado herido durante el combate con Reyes, y encargó a Victoriano Huerta que sofocara la rebelión mientras él salía a entrevistarse con Felipe Ángeles en Cuernavaca.99
Madero regresó confiado a la capital acompañado del general Ángeles y Rubio Navarrete, que se había trasladado desde Querétaro. Huerta se encargó de retrasar y entorpecer los ataques, por lo que Gustavo Madero lo mandó aprehender.98 El 17 de febrero, Huerta recusó los cargos de Gustavo, reafirmando su lealtad a Francisco I. Madero. Éste ordenó su liberación, recriminando a su hermano por impulsivo.99 Al día siguiente Huerta y Félix Díaz firmaron el llamado Pacto de la Ciudadela, conocido también como Pacto de la Embajada debido a que fue firmado en la embajada estadounidense en presencia de Henry Lane Wilson. El pacto establecía el compromiso de Huerta de apresar al presidente y disolver el Ejecutivo para tomar la presidencia de la República de forma provisional, a fin de que, llegadas las elecciones, Félix Díaz fuera nombrado presidente.98
En la Ciudad de México, a las nueve y media de la noche del día dieciocho de febrero de mil novecientos trece, reunidos los señores generales Félix Díaz y Victoriano Huerta[...] expuso el señor general Huerta que, en virtud de ser insostenible la situación por parte del gobierno del señor Madero, ha hecho prisionero a dicho señor, a su gabinete y a algunas otras personas. Después de discusiones[...] se convino lo siguiente: Primero. Desde este momento se da por inexistente y desconocido el Poder ejecutivo que funcionaba. Segundo. A la mayor brevedad se procurará solucionar en los mejores términos legales posibles la situación existente, y los señores Díaz y Huerta pondrán todos sus empeños a efecto de que el segundo asuma antes de setenta y dos horas la presidencia provisional[...]
El
general Victoriano Huerta
El general Félix Díaz.100
Poco antes de la reunión, Gustavo A. Madero fue detenido en un
restaurante de la Ciudad de México y trasladado a la Ciudadela,98
donde fue torturado98
y posteriormente asesinado.101El general Félix Díaz.100
El general Aureliano Blanquet se encargó de apresar en el Palacio Nacional al presidente Madero y al vicepresidente Pino Suárez. La madrugada del 19 de febrero, en sesión extraordinaria de la Cámara de Diputados, se aceptó la renuncia de ambos.101 Fue designado entonces como presidente el secretario de Gobernación, Pedro Lascuráin, cuya única acción de gobierno fue nombrar, a su vez, a Victoriano Huerta como secretario de Gobernación, para que 45 minutos después pudiera renunciar98 y se diera paso a que Huerta fungiera como el presidente interino de México, conforme a la legislación vigente.101
Madero y Pino Suárez permanecieron presos en Palacio Nacional hasta la noche del 22 de febrero,102 siendo luego trasladados a la Penitenciaria del Distrito Federal,98 pero casi al llegar a su destino fueron asesinados.102
Dictadura de Victoriano Huerta
De izq. a der.: José C. Delgado, Victoriano
Huerta y Abraham F. Ratner.
Victoriano Huerta, al llegar al poder, se volvió un dictador
que anuló la democracia y la libertad por medio de la fuerza militar.103
Huerta recibió el apoyo de los grandes hacendados, altos mandos militares, del
clero y de casi todos los gobernadores,104
a excepción de José María Maytorena, gobernador de Sonora, y de Venustiano Carranza, gobernador de Coahuila.105
La gestión huertista se propuso entonces dos metas: lograr la pacificación del
país y lograr el reconocimiento internacional de su gobierno, especialmente por
parte de los Estados Unidos.106Intentó conseguir el apoyo de orozquistas y zapatistas, concediendo amnistías generales y enviando representantes. Pascual Orozco puso algunas condiciones que le fueron otorgadas, como el empleo de guardias rurales para sus soldados, pago de sueldos a costa del erario y pensiones a viudas y huérfanos, por lo que el 27 de febrero de 1913 Orozco hizo oficial su apoyo al gobierno. Zapata, por su parte, rechazó tajantemente cualquier oferta, por lo que el movimiento morelense continuó su lucha contra el gobierno de Huerta.106
La Cámara de Diputados se opuso al gobierno huertista e incluso la facción maderista fue sumamente crítica con sus acciones. Belisario Domínguez, diputado chiapaneco, escribió un discurso en el que condenaba la violencia desatada y acusó a Victoriano Huerta de asesino. Después de ser prohibida su lectura en el Congreso por parte de la Cámara de Senadores, lo difundió por escrito. Poco tiempo después fue asesinado y cuando los miembros de la Cámara exigieron que se investigara su muerte y se garantizara la vida de los miembros del Poder Legislativo, Huerta decidió disolver la Cámara y mandó arrestar a varios de sus miembros. Cuando la Cámara de Senadores tuvo conocimiento de estos hechos sus miembros acordaron disolver su propia Cámara, por lo que Huerta asumió facultades extraordinarias.107
Relación con los Estados Unidos
Pocos días después de la decena trágica, Woodrow
Wilson asumió la presidencia de los Estados Unidos.108
Wilson, que no simpatizaba con Huerta,109
envió a agentes para que le informaran la situación que prevalecía en el país.
John Lind llegó a México para sustituir a Henry Lane Wilson y presentó a Huerta
en agosto de 1913 cuatro propuestas del gobierno estadounidense:108- Cese al fuego inmediato y armisticio definitivo.
- Elecciones libres inmediatas con la participación de todas las
facciones.
- Que el general Huerta no participara en dichos comicios.
- Acuerdo de todos los partidos de acatar el resultado y cooperar en
el nuevo gobierno.
CAUDILLISMO
Causas
Las causas de la llegada del caudillismo en América Latina
fueron principalmente la ausencia de consenso político y las teorías de
gobierno utópicas de los aristócratas. Para acceder al
poder, los caudillos se rebelaban con sus aliados militares, deponían al
gobernante actual, disolvían el Congreso y se autoproclamaban presidentes
provisionales. Después de un corto plazo, se elegía a un nuevo congreso y se
convocaba a elecciones presidenciales. En las elecciones, salía elegido el
caudillo que había presidido anteriormente la revolución
y deposición del antiguo gobernante o diputados.Los principales partidarios de los caudillos, aparte de sus hombres de armas de confianza, fueron los miembros de las clase enriquecidas. Así, estos aseguraban un flujo de dinero para el Estado del caudillo de turno y este se comprometía a darles beneficios.
El caudillismo se desarrolló principalmente en México pero no completamente ya que sufrio ciertos detalles a partir de su desarrollo que no fueron siempre positivos (donde hubo una gran cantidad de presidentes militares en 50 años); en Chile con el gobierno de José Miguel Carrera a comienzos de la república;1 en Perú, donde hubo tres grandes "periodos de militarismo": a los inicios de la república, durante la reconstrucción nacional después de la guerra con Chile, y tras el oncenio de Leguía; en Argentina con el gobierno de Juan Manuel de Rosas; en Colombia con el gobierno de Pedro Alcántara Herrán que promovió a la vez la constitución de 1843; y también en Bolivia, Paraguay, Ecuador y Venezuela.
Algunos de los caudillos de mayor influencia fueron: José Gervasio Artigas en Uruguay (la zona que correspondió a la Unión de los Pueblos Libres) , Juan Manuel de Rosas en la Confederación Argentina, José Gaspar Rodríguez de Francia en Paraguay , Jorge Eliécer Gaitán en Colombia, Miguel Hidalgo y Costilla, José María Morelos, Vicente Guerrero, Antonio López de Santa Anna, Emiliano Zapata, Francisco Villa (José Doroteo Arango Arámbula) en México, José Antonio Páez, Antonio Guzmán Blanco, José Tadeo Monagas en Venezuela, Francisco Franco en España, Salazar en Portugal.
Constitucionalismo
El gobierno de Victoriano
Huerta vivía sus últimos días. Derrotado militarmente por villistas y
carrancistas en el norte y por los zapatistas en el sur, bloqueado su mercado
de armas, desprestigiado políticamente y falto de apoyo internacional, se
resistía a abandonar el poder. Esto forzó a Carranza a llegar a un acuerdo con Villa,
pues necesitaba el apoyo de la División del Norte para tomar la capital del
país. Firmaron entonces el pacto de Torreón, por el cual Villa reconoció de nuevo la jefatura de
Carranza, y éste aseguró que dejaría pasar abasto a la División del Norte y
convocaría a una convención nacional de todos los jefes revolucionarios para
preparar elecciones y un plan de gobierno, una vez que conquistaran la Ciudad
de México. También incluyó lo que los villistas llamaron la "Cláusula de
Oro", que reconocía, por primera vez en un pacto constitucionalista, la necesidad
de procurar el bienestar de los obreros y el reparto agrario, que después fue
contenido en los artículos 27 y 123 de la Constitución de 1917.
Durante el verano de 1914, el Ejército del Noroeste, al mando de Álvaro
Obregón, siguió su avance hacia el centro de la República, tomó Guadalajara,
destruyó las columnas huertistas y continuó hacia la capital del país.
Ante tal presión, el 15 de julio de 1914 Victoriano Huerta renunció a la
presidencia, abandonó el país, y con los Tratados de Teoloyucan se disolvió el
ejército federal.
El Ejército Libertador del Sur dominó los estados de Morelos, Guerrero, parte
de Puebla y México, y rodeó el valle de México. En todos los territorios
controlados por los zapatistas se realizaba el reparto agrario. Los dirigentes
lanzaron una proclama al pueblo para convocar a una reunión nacional de los
jefes revolucionarios y elegir al nuevo presidente, quien debía aceptar los
tres puntos del plan de
Ayala: reparto agrario, expropiación de los bienes de los antiguos huertistas y
porfiristas, y la expropiación de las propiedades latifundistas. De no
cumplirse estas demandas, el pueblo seguiría levantado en armas. La unión entre
villistas y zapatistas cristalizó en la Convención de Aguascalientes.
Los constitucionalistas querían que el Ejército Libertador del Sur aceptara
someterse a la autoridad de Carranza. Los zapatistas pidieron a éste que
reconociera la validez del plan de Ayala y se comprometiera a realizar el
reparto agrario. Carranza no aceptó y las negociaciones fracasaron LA CONVENCIÓN DE AGUASCALIENTES
En septiembre de 1914, Venustiano
Carranza entró en la Ciudad de México, pero esto no le garantizaba un poder
estable porque grandes porciones del país estaban en manos de otros jefes
revolucionarios. Los carrancistas intentaron el acuerdo de todos los jefes para
llegar a un gobierno reconocido por todos. Villa no aceptó y rompió con Obregón
y Carranza.
La reunión convocada por Carranza se realizó en Aguascalientes el 1º de octubre
de 1914, sólo con delegados del Ejército Constitucionalista. Ratificaron a
Carranza como Primer Jefe de la Revolución, y Villa amenazó con tomar la
ciudad. Carranza aceptó la participación de delegados villistas y el 10 de
octubre se reiniciaron las sesiones con ambas delegaciones. Esta
"Convención Militar de Aguascalientes" fue de gran importancia en el
proceso revolucionario y en la transformación de la lucha por el control del
país.
La Convención se declaró soberana, es decir, no sujeta a ninguna otra
autoridad. Más tarde se decidió invitar a delegados zapatistas con derecho a
voz, pero no a voto. Zapata y sus colaboradores condicionaron
su participación a que la Convención adoptara los principios del plan de Ayala,
y aunque esto no fue aceptado, sí participaron. En la Convención los zapatistas
se unieron con los villistas y una fracción de los constitucionalistas que
apoyaba las medidas agrarias. Gracias a esta alianza, la Convención adoptó los
artículos más importantes del plan de Ayala.
Días después, la Convención designó presidente interino al general Eulalio
Gutiérrez, con el apoyo de zapatistas y villistas. Carranza desconoció la
autoridad de la Convención y retiró a sus delegados. La Convención lo declaró
rebelde y nombró jefe del Ejército de la Convención a Villa. Carranza salió con
sus tropas de la Ciudad de México y se refugió en el estado de Veracruz, donde
declaró rebeldes a los convencionistas.
Villa y Zapata avanzaron sobre la Ciudad de México. Mientras tanto, la
Convención de Aguascalientes lanzó un manifiesto al pueblo de México con los
programas sociales de villistas y zapatistas: desocupación del puerto de
Veracruz por las tropas estadounidenses; devolución de los ejidos a los pueblos
indígenas; reparto de latifundios a sus trabajadores; nacionalización de los
bienes de los enemigos de la Convención; libertad de asociación y de huelga
para los trabajadores, así como mejores condiciones de trabajo. Estas demandas
constituyeron el legado más importante que los ejércitos campesinos de la
Convención dejaron a los mexicanos. LA VICTORIA DE LA
FACCIÓN Zapatistas y villistas entraron en la
Ciudad de México. Villa y Zapata se encontraron en Xochimilco y acordaron
seguir la lucha. Los ejércitos campesinos que apoyaban a Eulalio Gutiérrez
tenían la posesión de la capital de la República y Carranza se fortaleció en
Veracruz, que había sido evacuado por los marines estadounidenses.
Eulalio Gutiérrez y su gabinete se enfrentaron a problemas administrativos y
económicos muy fuertes. Sin haber cumplido ninguna de las resoluciones de la
Convención, salieron de la Ciudad de México en enero de 1915.
Los principios de la Constitución de 1917
Después de la caída del gobierno
convencionista, Carranza y Obregón buscaron una solución política a la pugna
entre los revolucionarios.
El plan de Guadalupe, que incluía aspiraciones campesinas de reparto agrario e
inició el constitucionalismo, se reformó después cuando las demandas obreras
crecieron y se incluyeron algunos puntos sobre la explotación de las riquezas
del país, como el petróleo y los minerales.
En Veracruz, Carranza siguió dictando leyes con reformas de tipo laboral,
municipal y civil, y promulgó la ley agraria de 1915, que disponía la
devolución de las tierras a los ejidos siempre y cuando pudieran acreditar su
propiedad ante los tribunales. A quienes no pudieran demostrarla se les dotaría
de tierra en menor cantidad. Esto atrajo a los campesinos y Carranza ganó su
apoyo, en el momento en que Obregón retomaba la Ciudad de México. Los jefes convencionistas
se refugiaron en Cuernavaca, con su nuevo presidente Roque González Garza,
protegido por los zapatistas.
En el país se generalizaron los combates entre convencionistas y
constitucionalistas, pero la situación estaba a favor de los segundos.
SITUACIÓN DE
MÉXICO EN 1916
Después de ocupar la Ciudad de
México, Obregón repartió ropa y víveres a la población pobre. Los
constitucionalistas lograron el apoyo de la clase obrera y de sus sindicatos,
que ayudaron a combatir a los villistas con los llamados "Batallones
Rojos". El gobierno de Carranza se comprometió a mejorar las condiciones
de trabajo de los obreros.
Obregón estableció una estrategia militar para acabar con los zapatistas y los
villistas atacando primero a Villa. El combate de Celaya fue la primera de
cuatro batallas que, al cabo de tres meses, decidieron el fin de la poderosa
División del Norte; en diciembre de 1915, sólo un pequeño núcleo en torno a
Villa seguía resistiendo.
Por su parte, el ejército zapatista se había replegado en Morelos. Todo el año
de 1915 continuó el reparto agrario y a principios de 1916 los ejércitos
carrancistas invadieron el estado, ocupando paulatinamente las poblaciones más
importantes. Zapata buscó refugio en la sierra, aunque ocasionalmente hacía
incursiones entre las líneas enemigas. Organizó una contraofensiva con su
ejército dividido en unidades guerrilleras y reconquistó casi todo el
territorio morelense. El general Pablo González, jefe de los ejércitos
constitucionalistas en Morelos, se retiró derrotado por los zapatistas.
Villa no estaba totalmente derrotado. Reorganizó los restos de la División del
Norte y emprendió la lucha guerrillera. Penetró en la ciudad de Columbus, Nuevo
México, en Estados Unidos de América. El gobierno de ese país efectuó otra
intervención armada en el nuestro, la "Expedición Punitiva" con 12
000 soldados en busca de Villa, al mando del general John J. Pershing, pero en
vez de apresar a Villa, la expedición avivó la popularidad del guerrillero,
quien ocupó con sus tropas la ciudad de Chihuahua. Los estadounidenses
permanecieron en territorio mexicano hasta febrero de 1917. John J.
Pershing, 1860-1948, quien se volvió famoso en la Primera Guerra
Mundial, no pudo con Villa, quien siempre lo eludió con habilidad.
Con la mayor parte del país bajo su control, el gobierno de Carranza lanzó en
septiembre de 1916 una convocatoria para realizar un Congreso Constituyente en
la ciudad de Querétaro. Los delegados fueron electos en todo el país, excepto
en las zonas controladas por los zapatistas.
El Congreso Constituyente se inauguró el 21 de noviembre de 1916, y se
manifestaron dos tendencias entre los diputados: una progresista, encabezada
por Álvaro Obregón, estaba a favor de integrar las conquistas y las demandas de
obreros y campesinos a la nueva carta magna; la otra, quería limitarlos.
La nueva Constitución fue aprobada el 31 de enero de 1917, y su contenido
social la hacía una de las más avanzadas del mundo. Incluyó una serie de
conquistas sociales y garantías individuales que no tenía ninguna otra
constitución del mundo. Tres de sus artículos condensan los ideales
revolucionarios: el 3º, el 27 y el 123 LA RE Por lo que se
refiere a la situación en el resto del mundo, desde el pronunciamiento maderista
del 20 de noviembre la comunidad internacional estuvo interesada en los
acontecimientos de nuestro país.
En 1910, el mundo vivía un periodo de desconfianza entre las potencias
europeas, previo al estallido de la Primera
Guerra Mundial. Esto colocó a nuestro país en la mira de Gran
Bretaña, Francia y Alemania, países necesitados de materias primas.
El país que más influyó en la Revolución Mexicana fue Estados Unidos de
América. El Congreso de ese país se alarmó por la situación de su vecino del
sur. Se tomaron medidas para proteger la frontera y los intereses de los
ciudadanos estadounidenses radicados en México, y se decidió apoyar a la
facción que garantizara la estabilidad política para asegurar sus inversiones.
Por ello, la aprobación del Artículo 27 constitucional no fue del agrado de
Estados Unidos de América, pues afectaba los intereses de las compañías mineras
y petroleras estadounidenses establecidas en territorio mexicano.
Además, los gobiernos revolucionarios temían que Estados Unidos de América se
decidiera por una intervención directa en México, como finalmente ocurri
Articulo 3º
En cumplimiento de las exigencias sociales
emanadas del movimiento revolucionario de 1910, los constituyentes de 1917
redactaron el artículo 3° inspirado en los principios de justicia social al
consagrar la educación gratuita, obligatoria y laica, para que todo niño
mexicano tuviera acceso a ella. Estos principios establecidos en la nueva
Constitución era necesario que los pusieran en práctica y va a ser el gobierno
del Gral. Álvaro Obregón cuando el país entra en la etapa constructiva y la
educación recibe el impulso vital del intelectual revolucionario Don José
Vasconcelos, que desde la Rectoría de la Universidad impulsa y fundamenta la
idea de la necesidad de establecer una Secretaria de Estado que se encargue de
la educación a fin de diseñar y administrar todo lo referente a la cultura que
la sociedad del México posrevolucionario exigía.
La formación filosófica, religiosa, humanística y nacionalista de Vasconcelos se va a reflejar durante su gestión al frente de la recién fundada Secretaria de Educación Pública. Concibe su obra como una cruzada nacional que llevará al campo el evangelio de la educación. Inspirado en los religiosos del siglo XVI que realizan la conquista espiritual simultáneamente a la conquista militar, el campesino podría recibir la educación que la época exigía mediante el novedoso sistema de maestros misioneros itinerantes que se dispersaron y recorrieron miles de comunidades en donde era difícil recibir el influjo de la educación formal y de conocimientos prácticos para el pueblo campesino. Las Misiones Culturales fueron elemento fundamental en la obra educativa vasconcelista. Una vez comprobado el éxito de ellas, se fundaron las Escuelas Normales Regionales y la Casa del Pueblo. Realiza También una importante labor editorial para después de editar las obras clásicas, fundar bibliotecas para el pueblo.
Durante la estancia de Vasconcelos en la secretaría, llega a México la influencia de las ideas pedagógicas de John Dewey y su escuela de la acción que se encargó de difundir el Prof. Moisés Sáez, esto hace que a partir de esa época la enseñanza tradicional verbalista reciba la influencia de esta nueva escuela que proponía enseñar al alumno mediante la acción. La escuela del campo va a estar asociada a las actividades productivas.
Por lo anterior podemos decir, que la labor de Vasconcelos está aún presente y los gobiernos posteriores van a acentuar su radicalismo revolucionario, entendiendo muchas veces por revolucionario ser antirreligioso, lo que al final hizo estallar la Revolución Cristera.
El Callismo va a dejar como herencia un profundo sentimiento antirreligioso y las condiciones apropiadas para la modificación del artículo 3° con el fin de arrancarle al clero su influencia en la educación y así “apoderarse de las conciencias de la niñez, de las conciencias de la juventud, porque son y deben pertenecer a la Revolución”. (Vázquez, 1979:173) esta postura va a llevarnos a la etapa del cardenismo con su educación socialista.
LA EDUCACION SOCIALISTA
El cardenismo recibe como herencia del “callismo” no nada más el artículo tercero que contempla la educación socialista, sino también, el sentimiento antirreligioso. Así mismo, el cardenismo hace suyo el problema agrario que los anteriores gobiernos habían soslayado: la entrega de tierras a los campesinos. Junto a este impulso que le da al campesino, también se preocupa por sentar las bases de la industrialización del país.
Estas dos posturas del cardenismo: reparto de tierras e industrialización, serán los dos grandes rubros que van a determinar el tipo de educación de esta etapa. Una educación para el campo a través de la escuela rural en donde está presente la educación vasconcelista y una educación técnica que culminará con la fundación del Instituto Politécnico Nacional de donde saldrían los técnicos para promover la industrialización del país.
Entre los pedagogos que influyeron en este periodo, tenemos al mexicano Rafael Ramírez y los extranjeros “Makarenko, Blonski, Pinkevich y Pistrak”. (Meneses,1988: 568) Continúan las ideas pedagógicas de Dewey en donde la propuesta de la Escuela Activa se ajusta a las condiciones del campesino mexicano como escuela de la acción donde se aprendería a explotar la tierra y sentaría las bases para la industrialización.
El profesor Cupertino de la Cruz López, originario de Mazapa de Madero, Chiapas, nos describe que por educación socialista se entendía ayudar a los campesinos a gestionar obras de carácter social para la comunidad, el luchar por la formación de cooperativas de consumo, el tramitar ante las autoridades correspondientes el establecimiento de ejidos, la enseñanza de varios tipos de actividades pues la educación normal que se recibía comprendía la enseñanza de carpintería, ebanistería, sastrería, panadería, primeros auxilios, conservación de alimentos, apicultura, porcicultura, horticultura y otras más.
También por educación socialista muchos maestros entendieron la lucha que habrían de dirigir contra los terratenientes y la fundación de ejidos, este es el caso del profesor Noel López Rico y que en la región cafetalera del Soconusco organizó y participó en la fundación de siete ejidos con tierras pertenecientes a cafeticultores alemanes.
Entre otros objetivos esta educación socialista pretendía:
• Integrar a la mujer a la vida nacional dándole derechos políticos y económicos. La escuela empezó por lograr la igualdad entre hombres y mujeres, implantando la coeducación, que asustó a muchos padres.
• Extirpar enfermedades y vicios de la sociedad mexicana. Campaña contra la tuberculosis, parásitos, alcoholismo, juegos de azar y fanatismos.
• Alfabetizar al pueblo.
• La lucha anticlerical pasó a segundo plano y se combate de manera indirecta a través de las orientaciones sociales y los fundamentos de la ciencia.
En el terreno propiamente pedagógico el trabajo dentro del aula se organizaba en torno a tres complejos: la naturaleza, el trabajo y la sociedad. (Lerner, 1989: 89)
Las condiciones internacionales de la Segunda Guerra Mundial hicieron que la política cambiara de rumbo y a esta etapa “socialista” le seguirá otra que buscará la confraternidad internacional y la unidad nacional a través del gobierno de Ávila Camacho.
EL NACIONALISMO
Durante el gobierno de Ávila Camacho (1940-1946) está presente la Segunda Guerra Mundial que le imprimirá ciertas características al sexenio y a la educación. El mismo carácter conciliador del “presidente caballero” hizo que la SEP iniciara un giro que culminaría con la reestructuración del artículo 3° en donde se suprime el apartado que decía que “La educación será socialista” y contribuirá a formar en la conciencia “un concepto exacto y racional del universo y de la vida social”. Estas supresiones no alteraron el espíritu del artículo 3° que en su versión actual se origina en el periodo callista-cardenista.
Se consideró que durante la Segunda Guerra Mundial se hacía necesaria la unidad del mexicano, y el artículo 3° provocaba la división, por lo que sin suprimirlo de momento se irían introduciendo reformas que prepararían el terreno para su modificación.
Así tenemos que en 1942 la Ley Orgánica de Educación Pública contempla en alguna de sus partes que la educación: Fomentará el íntegro desarrollo cultural de los educandos dentro de la convivencia social, preferentemente en los aspectos físico, intelectual, moral, estético, cívico, militar, económico, social y de capacitación para el trabajo útil en beneficio colectivo... excluirá toda enseñanza o propagación de cualquier credo o doctrina religiosa... contribuirá a desarrollar y consolidar la unidad nacional excluyendo toda influencia sectaria, política y social, contraria o extraña al país y afirmando en los educandos el amor patrio y a las tradiciones nacionales, la convicción democrática y la confraternidad humana”. (Vázquez, 1979: 227)
Agrega que también tendría como finalidad contribuir al mantenimiento de la paz, la solidaridad y la amistad con los países de América. El programa de primaria insistía en borrar las desigualdades, y formar una nación fuerte.
Durante este gobierno se funda el Consejo Nacional Técnico de la Educación, la Escuela Normal Superior, La Escuela Nacional de Especialista, La Escuela Nacional de Bibliotecarios, El Colegio Nacional, El Instituto Tecnológico de México, el Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey, se restablecen la Misiones Culturales y se reestructura el Instituto Politécnico Nacional.
Cuando se consideró que las condiciones estaban dadas (1945) fue que se reinició la propaganda con el fin de preparar psicológicamente a la población para la modificación del artículo 3°. El mismo dirigente socialista manifestó que “se impone con urgencia modificar aquéllos aspectos equívocos de la redacción del artículo tercero, que por confusionistas, dan pretexto al ataque reaccionario y a una perpetua agitación contraria a la unidad nacional”. (Vázquez, 1979:231)
Si bien se le suprimió la parte que preocupaba a los conservadores, hay que reconocer que el artículo tercero en su versión actual se origina en 1934.
Los gobiernos que continúan, sin excepción han contribuido a incrementar la educación. Los sexenios de Miguel Alemán, Adolfo Ruiz Cortines y Adolfo López Mateos se ubican dentro del “desarrollo estabilizador” en el que el país dio muestras de progreso económico y social. La sociedad mexicana se va haciendo urbana, el desarrollo industrial se incrementa con la llegada de capitales extranjeros, se mantiene la estabilidad social y el peso sostiene su paridad frente al dólar. El país había logrado el llamado “Milagro Mexicano”.
El Dr. Jaime Torres Bodet, secretario de educación por segunda ocasión va a realizar una labor trascendental que hasta el momento hace sentir su influencia.
Con el apoyo del presidente López Mateos se abocó al problema de dar educación a la niñez mexicana, para lo cual era necesario construir aulas y preparar maestros. El presidente anunció que su gobierno afrontaría el problema educativo a través del Plan de Once Años mediante el cual se comprometía a construir 23,284 nuevas aulas y 51,090 plazas de profesor. Para lo primero se creó el Comité Administrativo del Programa Federal de Construcción de Escuelas (CAPFCE) y para lo segundo habilitaría el Instituto Federal de Capacitación del Magisterio y se habrían los Centros Regionales de Enseñanza Normal (CREN) (Vázquez, 1979: 236. Meneses, 1988: 465). El otro acto trascendental, en plena vigencia actualmente, fue el decreto por el que se creaba la Comisión Nacional de Libros de Texto Gratuitos declarándose como obligatorios para la enseñanza primaria.
Esta Comisión la encabezaba el prestigiado escritor Martín Luis Guzmán, quien desde un principio recibió el rechazo de los grupos conservadores representados por la Unión Nacional de Padres de Familia quienes iniciaron una campaña periodística acusando a los libros de ideologizantes, contrarios a la moral cristiana y hasta de comunistas. Tiempo después se descubre que en el fondo de todo este rechazo estaban las compañías editoras que veían el fin de un importante negocio.
La formación filosófica, religiosa, humanística y nacionalista de Vasconcelos se va a reflejar durante su gestión al frente de la recién fundada Secretaria de Educación Pública. Concibe su obra como una cruzada nacional que llevará al campo el evangelio de la educación. Inspirado en los religiosos del siglo XVI que realizan la conquista espiritual simultáneamente a la conquista militar, el campesino podría recibir la educación que la época exigía mediante el novedoso sistema de maestros misioneros itinerantes que se dispersaron y recorrieron miles de comunidades en donde era difícil recibir el influjo de la educación formal y de conocimientos prácticos para el pueblo campesino. Las Misiones Culturales fueron elemento fundamental en la obra educativa vasconcelista. Una vez comprobado el éxito de ellas, se fundaron las Escuelas Normales Regionales y la Casa del Pueblo. Realiza También una importante labor editorial para después de editar las obras clásicas, fundar bibliotecas para el pueblo.
Durante la estancia de Vasconcelos en la secretaría, llega a México la influencia de las ideas pedagógicas de John Dewey y su escuela de la acción que se encargó de difundir el Prof. Moisés Sáez, esto hace que a partir de esa época la enseñanza tradicional verbalista reciba la influencia de esta nueva escuela que proponía enseñar al alumno mediante la acción. La escuela del campo va a estar asociada a las actividades productivas.
Por lo anterior podemos decir, que la labor de Vasconcelos está aún presente y los gobiernos posteriores van a acentuar su radicalismo revolucionario, entendiendo muchas veces por revolucionario ser antirreligioso, lo que al final hizo estallar la Revolución Cristera.
El Callismo va a dejar como herencia un profundo sentimiento antirreligioso y las condiciones apropiadas para la modificación del artículo 3° con el fin de arrancarle al clero su influencia en la educación y así “apoderarse de las conciencias de la niñez, de las conciencias de la juventud, porque son y deben pertenecer a la Revolución”. (Vázquez, 1979:173) esta postura va a llevarnos a la etapa del cardenismo con su educación socialista.
LA EDUCACION SOCIALISTA
El cardenismo recibe como herencia del “callismo” no nada más el artículo tercero que contempla la educación socialista, sino también, el sentimiento antirreligioso. Así mismo, el cardenismo hace suyo el problema agrario que los anteriores gobiernos habían soslayado: la entrega de tierras a los campesinos. Junto a este impulso que le da al campesino, también se preocupa por sentar las bases de la industrialización del país.
Estas dos posturas del cardenismo: reparto de tierras e industrialización, serán los dos grandes rubros que van a determinar el tipo de educación de esta etapa. Una educación para el campo a través de la escuela rural en donde está presente la educación vasconcelista y una educación técnica que culminará con la fundación del Instituto Politécnico Nacional de donde saldrían los técnicos para promover la industrialización del país.
Entre los pedagogos que influyeron en este periodo, tenemos al mexicano Rafael Ramírez y los extranjeros “Makarenko, Blonski, Pinkevich y Pistrak”. (Meneses,1988: 568) Continúan las ideas pedagógicas de Dewey en donde la propuesta de la Escuela Activa se ajusta a las condiciones del campesino mexicano como escuela de la acción donde se aprendería a explotar la tierra y sentaría las bases para la industrialización.
El profesor Cupertino de la Cruz López, originario de Mazapa de Madero, Chiapas, nos describe que por educación socialista se entendía ayudar a los campesinos a gestionar obras de carácter social para la comunidad, el luchar por la formación de cooperativas de consumo, el tramitar ante las autoridades correspondientes el establecimiento de ejidos, la enseñanza de varios tipos de actividades pues la educación normal que se recibía comprendía la enseñanza de carpintería, ebanistería, sastrería, panadería, primeros auxilios, conservación de alimentos, apicultura, porcicultura, horticultura y otras más.
También por educación socialista muchos maestros entendieron la lucha que habrían de dirigir contra los terratenientes y la fundación de ejidos, este es el caso del profesor Noel López Rico y que en la región cafetalera del Soconusco organizó y participó en la fundación de siete ejidos con tierras pertenecientes a cafeticultores alemanes.
Entre otros objetivos esta educación socialista pretendía:
• Integrar a la mujer a la vida nacional dándole derechos políticos y económicos. La escuela empezó por lograr la igualdad entre hombres y mujeres, implantando la coeducación, que asustó a muchos padres.
• Extirpar enfermedades y vicios de la sociedad mexicana. Campaña contra la tuberculosis, parásitos, alcoholismo, juegos de azar y fanatismos.
• Alfabetizar al pueblo.
• La lucha anticlerical pasó a segundo plano y se combate de manera indirecta a través de las orientaciones sociales y los fundamentos de la ciencia.
En el terreno propiamente pedagógico el trabajo dentro del aula se organizaba en torno a tres complejos: la naturaleza, el trabajo y la sociedad. (Lerner, 1989: 89)
Las condiciones internacionales de la Segunda Guerra Mundial hicieron que la política cambiara de rumbo y a esta etapa “socialista” le seguirá otra que buscará la confraternidad internacional y la unidad nacional a través del gobierno de Ávila Camacho.
EL NACIONALISMO
Durante el gobierno de Ávila Camacho (1940-1946) está presente la Segunda Guerra Mundial que le imprimirá ciertas características al sexenio y a la educación. El mismo carácter conciliador del “presidente caballero” hizo que la SEP iniciara un giro que culminaría con la reestructuración del artículo 3° en donde se suprime el apartado que decía que “La educación será socialista” y contribuirá a formar en la conciencia “un concepto exacto y racional del universo y de la vida social”. Estas supresiones no alteraron el espíritu del artículo 3° que en su versión actual se origina en el periodo callista-cardenista.
Se consideró que durante la Segunda Guerra Mundial se hacía necesaria la unidad del mexicano, y el artículo 3° provocaba la división, por lo que sin suprimirlo de momento se irían introduciendo reformas que prepararían el terreno para su modificación.
Así tenemos que en 1942 la Ley Orgánica de Educación Pública contempla en alguna de sus partes que la educación: Fomentará el íntegro desarrollo cultural de los educandos dentro de la convivencia social, preferentemente en los aspectos físico, intelectual, moral, estético, cívico, militar, económico, social y de capacitación para el trabajo útil en beneficio colectivo... excluirá toda enseñanza o propagación de cualquier credo o doctrina religiosa... contribuirá a desarrollar y consolidar la unidad nacional excluyendo toda influencia sectaria, política y social, contraria o extraña al país y afirmando en los educandos el amor patrio y a las tradiciones nacionales, la convicción democrática y la confraternidad humana”. (Vázquez, 1979: 227)
Agrega que también tendría como finalidad contribuir al mantenimiento de la paz, la solidaridad y la amistad con los países de América. El programa de primaria insistía en borrar las desigualdades, y formar una nación fuerte.
Durante este gobierno se funda el Consejo Nacional Técnico de la Educación, la Escuela Normal Superior, La Escuela Nacional de Especialista, La Escuela Nacional de Bibliotecarios, El Colegio Nacional, El Instituto Tecnológico de México, el Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey, se restablecen la Misiones Culturales y se reestructura el Instituto Politécnico Nacional.
Cuando se consideró que las condiciones estaban dadas (1945) fue que se reinició la propaganda con el fin de preparar psicológicamente a la población para la modificación del artículo 3°. El mismo dirigente socialista manifestó que “se impone con urgencia modificar aquéllos aspectos equívocos de la redacción del artículo tercero, que por confusionistas, dan pretexto al ataque reaccionario y a una perpetua agitación contraria a la unidad nacional”. (Vázquez, 1979:231)
Si bien se le suprimió la parte que preocupaba a los conservadores, hay que reconocer que el artículo tercero en su versión actual se origina en 1934.
Los gobiernos que continúan, sin excepción han contribuido a incrementar la educación. Los sexenios de Miguel Alemán, Adolfo Ruiz Cortines y Adolfo López Mateos se ubican dentro del “desarrollo estabilizador” en el que el país dio muestras de progreso económico y social. La sociedad mexicana se va haciendo urbana, el desarrollo industrial se incrementa con la llegada de capitales extranjeros, se mantiene la estabilidad social y el peso sostiene su paridad frente al dólar. El país había logrado el llamado “Milagro Mexicano”.
El Dr. Jaime Torres Bodet, secretario de educación por segunda ocasión va a realizar una labor trascendental que hasta el momento hace sentir su influencia.
Con el apoyo del presidente López Mateos se abocó al problema de dar educación a la niñez mexicana, para lo cual era necesario construir aulas y preparar maestros. El presidente anunció que su gobierno afrontaría el problema educativo a través del Plan de Once Años mediante el cual se comprometía a construir 23,284 nuevas aulas y 51,090 plazas de profesor. Para lo primero se creó el Comité Administrativo del Programa Federal de Construcción de Escuelas (CAPFCE) y para lo segundo habilitaría el Instituto Federal de Capacitación del Magisterio y se habrían los Centros Regionales de Enseñanza Normal (CREN) (Vázquez, 1979: 236. Meneses, 1988: 465). El otro acto trascendental, en plena vigencia actualmente, fue el decreto por el que se creaba la Comisión Nacional de Libros de Texto Gratuitos declarándose como obligatorios para la enseñanza primaria.
Esta Comisión la encabezaba el prestigiado escritor Martín Luis Guzmán, quien desde un principio recibió el rechazo de los grupos conservadores representados por la Unión Nacional de Padres de Familia quienes iniciaron una campaña periodística acusando a los libros de ideologizantes, contrarios a la moral cristiana y hasta de comunistas. Tiempo después se descubre que en el fondo de todo este rechazo estaban las compañías editoras que veían el fin de un importante negocio.






















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